Estrategia

Asignación de recursos y asignación de límites de riesgos alineados con el apetito de riesgo de los accionistas y con el crecimiento de balance implícito en los presupuestos anuales.

Hoy todos los bancos, compañías de seguros, fondos de inversión, emisores (p.e los gobiernos) y las mayores empresas miden sus riesgos, estresan los cálculos y reportan los resultados obtenidos.

Nuestra propuesta consiste en utilizar la información generada en estos procesos para directamente aplicarla a  mejorar la toma de decisiones estratégicas:

  1. Asignación de recursos o asset allocation y
  2. Asignación de límites de riesgos.

Las técnicas tradicionales de ALM (cash-flow matching, inmunización, análisis GAP, Raroc) tienen un alcance y un objetivo limitado. Las técnicas tradicionales de gestión de carteras (Modern Portfolio Theory) generalmente se han aplicado a la gestión de carteras de inversión y se han dedicado pocos esfuerzos a intentar extender su uso práctico a dos carteras (una de activo y otra de pasivo).

Por tanto, en la práctica, la asignación de recursos y la asignación de límites de riesgos se realiza a partir de la experiencia, la intuición y el conocimiento individual del tomador de decisiones. Esto es, como siempre, pero en un mundo cada vez más global y complejo.

Todos los esfuerzos están centrados en decidir el qué. ¿Qué activos comprar y cuales vender? ¿En qué pasivos financiarse? Pero aún queda decidir el cuánto. ¿Cuánto comprar o vender? Esta forma de asignar recursos es totalmente dependiente del tomador de decisiones e inevitablemente conduce a carteras subóptimas (menor rentabilidad por nivel de riesgo) e imprecisas. Las ineficiencias se acumulan decisión tras decisión.

El problema de la asignación de límites de riesgos, es aún más paradógico. Sin previamente haber resuelto formalmente el problema de la asignación de recursos es utópico plantearse resolver formalmente el problema de la asignación de límites de riesgos.

Serfiex ha desarrollado un modelo sencillo para asignar recursos y límites de riesgo alineados con el apetito de riesgo de los accionistas y con el crecimiento de balance implícito en los presupuestos anuales.